domingo, 16 de enero de 2011

La Medicina en Santo Domingo hace 100 Años, XII

Notas autobiográficas del Dr. Héctor Read Barreras

Helioterapia


Llegado de mañana al Instituto Helioterápico, me presentaron a la Rev. Sor Bernardina de Siena, jefa del mismo, a la cual entregué una esquela del Dr. Damatto.

Me instalaron en una habitación espaciosa y limpia, con cama de hierro blanco, en cuyo respaldo colgué mi camándula de azabaches. Nos entendimos con las vingti  parole que yo sé en italiano.

Luego saludé al Dr. Remotti, el médico Director.

Yo haría un curso de tratamiento helioterápico, con la cual aprendería prácticamente, la técnica de este arte terapéutico: repaso al sasl (¿). Así fué. (unas 6 semanas)

Era la segunda semana del mes de abril. Taggia, en la Riviera del Levante, es un sitio encantador. La Villa Spinola, donde está instalado lo que ahora se llama Instituto, es a su vez un lugar hermoso, dedicado al tratamiento de los casos de tuberculosis quirúrgicas ó extrapulmonares, con instalaciones adecuadas. El nombre completo, en italiano, es:  Instituto Elioterápico Vittorio Emanuelle III.

Se publicó en esa época, en un periódico diario de Santo Domingo, un artículo que envié al "Listín Diario", intitulado "La Tuberculosis Quirúrgica en los Sanatorios de la Riviera", que anexaré a estos relatos como complemento del trabajo. Por cuyo motivo no insisto en detalles.

Ese artículo está fechado en 1929. Otro artículo intitulado "Por el Codex “, fechado en 1927, enviado desde París, fue publicado en el diario "La Opinión". Asimismo diré del artículo "El B.C.G. en Alemania", desde Hamburgo, en 1930. Son trabajos de divulgación.

Mi permanencia en Taggia, cerca de San Remo, me permitió hacer cortas visitas a esa ciudad, lugar de veraneo de la gente del gran mundo. Conocí de  vista al entonces
« Kronsprinz » de Alemania.

En esa rutas está Mónaco, que también visité, y ví en el Museo Antropológico los "recuerdos" del hombre primitivo mas preciados.

Me fue fácil también visitar Niza, en el Sur de Francia, donde aproveché ir a la Opera y ver la presentación de "Fausto" de Gounod. Un gran espectáculo fue por entonces el paso del dirigible "Graf Zeppelin II, sobre San Remo, en abril 1929.
Graf Zeppelin II

En Taggia estuvo visitándome mi padrino don Luis E. Delmonte. El paraba en Alassio, no muy lejos de aquí; aquél es un lugar tranquilo, a donde acuden muchos ricos ingleses. Por correspondencia de mi querido papá, supo don Luis que yo estaba en Taggia, de Savona, cerca de San Remo que él conocía bien. Es un recuerdo de gratitud.
Alassio en el Mediterráneo

De esa época data el correo aéreo intercontinental, 1929-30. Mi carta (del 23 de Julio 1930) fue la primera que envié por ese medio, a mi querida mamá: cruzó el atlántico via New York y llegó a Santo Domingo, e 4 de Agosto, 12 días después. (Adelanto esta noticia).






De Regreso en Eppendorf



Cuando regresé de Italia, luego de presentarme al Prof. Brütt, que me había operado, fui al Prof. L. Brauer a anunciarle de regreso. Todo fue con alegría recíproca por mi restablecimiento. Volví a mis trabajos, tanto en la clínica como en la investigación que ya la tenía comenzados.

Ahora quiero ambientarme al servicio de enfermedades de la nutrición del propio Director Prof. L. Brauer..

La Diabetes
Tengo a la vista uno de los grandes cuadros, que en la Clínica Universitaria de las Enfermedades de la Nutrición servían para presentar diariamente la evolución de cada caso de diabetes mellitus o de otra especie.

Una hoja presenta:

Arriba, la glucosa sanguínea, la glucosa urinaria, el amoníaco, la talla y el peso corporal.

En la parte media, el coeficiente de Benedict (o "metabolismo basal")
De la orina, a tres colores, eliminación en litros (amarillo), glucosa (azul), cuerpos quetónicos (rosado).

Más abajo: las cantidades ingeridas de proteínas (rosa)1, carbohidratos (azul), grasas (verde)

En fin, en la base de la hoja: las calorías, calculadas por el peso corporal (lápiz gris).

Otra hoja aparte:

La hoja con:

la temperatura rectal (negro)

el pulso (frecuencia) en rojo. Por encima de las curvas.

las cifras del hemograma y

por debajo de las mismas:

los análisis urológicos

heces fecales

prescripciones, administradas
observaciones

Esta misma hoja lleva por fuera la historia clínica.

Se comprende que se necesita mucho personal, con buena preparación, para llevar estos datos a tiempo para la visita.

Hay muchos datos de laboratorio como se puede ver.

Una joven asistente técnica es mi colaborante en este servicio. Ella decía que yo le había enseñado mucho (Gracias!).

Se trata de la hermana del Dr. Anthony. Recuerdo que participaba por entonces en el Coro de la Orquesta Sinfónica de Hamburgo, ensayando a la sazón la Novena Sinfonía de Beethoven un día de cada semana. No faltaba a los ensayos la señorita Luise. No obstante, en el Laboratorio trabajaba bien, lo sabían los otros colegas.

Los laboratorios de la clínica formaban un conjunto que ocupaba una construcción contigua la del Instituto Roentgen. Con una hilera de gabinetes estaban unidos por el pasillo al cuerpo principal del edificio. Muy bien puesto y cómodo, el conjunto comprendía:

Un gabinete de química antigua,

Un gabinete de hematología,

Un gabinete de uroanálisis,

Un gabinete de microscopía,

Un pequeño despacho.

(No cuento ahora el gabinete. de metabolismo).

En cada gabinete trabajan dos o tres laborantes o técnicas.

Había una supervisora que también trabajaba en microquímica analítica, era una maestra de este arte, la señorita Van Gerstmann.

Completaba el conjunto el Laboratorio de Metabolismo gaseoso (Gas-stoffwechsel), campo principal del Prof. Dr. Knipping. Mientras el Dr. Eduardo. Müller era el Asistente de Clínica, ágil y simpático.

Los métodos microquímicos son admirables. Son de alta precisión.

Se comienza por pesar una gota de sangre en la balanza de torsión de Bang, que permite expresar hasta 1/500 de miligramo, rápidamente.

Al efecto se hace un cuadrito de papel especial. Se absorbe una gota de sangre de la oveja con el papelito y se vuelve a pesar. Con lo cual por diferencia, se obtiene el peso de la gota de sangre; y se calculan los resultados analíticos después.(0.1 cc de sangre = 105 miligramos).

Para determinar un área sanguínea, por ejemplo, no se necesitan más de 130 miligramos. (En Eppendorf se prefería la cifra del Nitrógeno Residual o nó proteico2). Con otra gota se puede determinar la glicemia. Aunque generalmente se prefería el método de Hagerdon-Jensen. La muestra se puede tomar con la pipeta especial (micropipeta). Entonces se usa ferrocianuro de potasio como sustituto del cobre. El ferrocianuro excedente se determina yodométricamente.

Estos métodos son muy exactos. Tuve que aprenderlos y los practicaba con destreza, con miras a poderlos hacer después en el Hospital "San Antonio". Para mí eran nuevos y desconocidos en mi país.

(En 1931 traté de hacerlos en S.P. de Macorís. Son demasiado delicados y necesitan dedicación exclusiva, como en Eppendorf).

Mi relato va dando la impresión de que el Laboratorio es todo, pero no es así.

El tratamiento de los diabéticos: las cosas.

Cuando entraba un paciente generalmente traía su diagnóstico, se comprende. Rara vez se trataba de un caso agudo, es decir, coma diabético.
Al ingreso las más veces de tarde se le daba una cena, ya calculada en hidratos de carbono y calorías, que consistía en: dos rebanadas de pan blanco, 1 huevo, mantequilla (1 cucharadita) y 1 taza de café con leche (250 gr). Al día siguiente, en ayunas se le hacían los análisis.

Se arreglaba entonces el plan dietético a seguir.

Si con la dieta no se regularizaba, se le administraba la nueva medicina: la Insulina.

Dos Cosas Interesantes

Comenzaba entonces (años 25-29) a producirse Insulina en Alemania. (Se prefería la canadiense de Bang). Se daban dos inyecciones diarias, poco antes de las comidas. La última antes de la cena.
Cuando el paciente salía, llevaba su plan dietético, simple en unos casos: con Insulina, además, en otros. Al cuidado de su médico.

Muchos pacientes volvían de tiempo en tiempo, a internarse por algunos días, para regularizar su dieta, etc.

Los casos de coma diabético necesitaban especial atención.

En una ocasión me encargué de asistir a un caso de coma diabético grave. La insulina era el medicamento "del día". Su administración dependía de la dosificación de la glucosa de la sangre, que yo repetía cada 3 horas, con todos los adminículos del método de Hagedorn-Jensen. Coincidió mi compromiso -pues no podía moverme hasta no sacar del coma a la paciente- con la celebración de un gran Congreso, para el cual ya tenía mi sitio reservado en el banquete que debía servirse esa tarde. Estaba a punto de perderlo, atendiendo a mi caso, sin posibilidad de ayuda que me pudiera sustituir, pues mis amigos ya estaban en el festín. Afortunadamente, la situación cambió: la enferma salió del coma y yo sali... y llegué todavía a tiempo de disfrutar de la mesa, ocupando el sitio que me esperaba. Aunque con algún retraso, no perdí tiempo! Por amor de Dios y de sus criaturas.



En otra parte he menciondo la tuberculosis pulmonar como el dominio del Prof. Brauer. También , no hay que decirlo, se ocupaba la Clínica de otras "enfermedades del pecho".
Un caso de Pneumonia lobular tuvimos en tratamiento el Dr. Münchhof y yo.

Muy grave ingresó un señor, cincuentón, bastante corpulento. En los esputos herrumbrosos habíamos comprobado la presencia del Pneumococo de Fraenkel y Talamon. El caso se complicó con lo que entonces se conocía clínicamente como "congestión" activa del pulmón. Era una de las pocas indicaciones que tenía todavía la sangría. Le hicimos la sangría de unos 200 cc en un frasco esterilizado ad-hoc. Teníamos el propósito de emplear la sangre para preparar placas de agar -sangre en cajas de Petri, para utilizarlos en cultivos con otros fines.

Cual no fue nuestra sorpresa cuando las placas "de prueba", llevadas a la estufa a 38 C, desarrollaron todas, cultivos puros de Pneumococo (!).

Con lo cual aprendimos que la mal denominada complicación congestiva era en efecto, una septicemia pneumococccica, la que lo llevó a su fin.

Advierto que por entonces (1928) no había tratamiento específico de la pneumonia lobular. El tratamiento era sintomático y la evaluación clásica de la enfermedad era de 7 días (si no sobreveninan complicaciones) la cura de la fiebre caía en crisis con la mejoría del caso. (¿?)

Hoy en día (1984) la cosa es diferente, después de los "antibióticos".

Uno de los compañeros que me guarda recuerdos es el Dr. Münchhof . Estuvo con el profesor Brauer en mi época. Nos guardamos consideraciones y afectos. Estaba casado y la señora tenía un hijo de pocos meses. Por cierto al Prof. Brauer, como lo había conocido en calidad de militar (Stabartzt) lo trataba de Geheimrat - consejero privado: G-R. Dr. Münchhof!

-También quiero recordar al Dr. John que en su sala de cardiopáticos, alguna vez pudo enseñar una serie de pacientes con la más escogida variedad de soplos y ruidos cardíacos patológicos.

Caigo ahora en cuenta de que había también una verdadera instalación que ocupaba un departamento bastante grande. Con una mesa al centro, hilos, y cablecitos conductores: era el electrocardiógrafo de Einthoven. Lo atendía el Prof. LeBlanc. Tenía a sus ordenes un danés que venía a corregir los desperfectos que frecuentemente ocurrían en este "nuevo" invento. También se hacían los electrocardiogramas en cintas fotosensibles especiales.

Mas Laboratorios.

El Instituto de Investigación de la Tuberculosis (Institut für Tuberkulosenforschung) bajo la dirección del Dr. Kirschner, es un laboratorio de bacteriología especial, y el Laboratorio de Investigación del Cáncer (Krebsforschung). Son nuevos los dos.

Además, posteriormente se instalaron las Cámaras sin Alergenos (Alergenfreie Kammer).

En otro sitio mencioné el "Licht und Pilze Institut", del Prof. Plaut. (Luz y Hongos Plaut). Está desde la muerte de su fundador-donante
1 Animales vegetales.
2 Al mismo tiempo que el amoníaco.






La Universidad De Hamburgo Y La Facultad De Medicina En Eppendorf.







Mi estancia en el servicio del Prof. L.Brauer, en el hospital General de Eppendorf se prolongó por más tiempo debido a que para terminar mis estudios en la universidad, era requisito indispensable y de rigor, presentar una disertación, original y mi trabajo requirió un poco más de tiempo del que se había planeado.

En efecto, escogido el tema entre el joven Prof. H.Knipping y el asistente Dr. Anthoni, un aprovechado y competente colaborador joven del primero, quedaba encargado de darle cuerpo a la cuestión principal de la Respiración Bucal, que se emplea en la investigación y examen de la respiración en los pacientes y sus consecuencias fisiológicas.

Aunque la Facultad y el Decanato residen en Eppendorf, hay profesores que dictan sus lecciones en otros institutos, en donde trabajan, son pocos. Me refiero a la Facultad de Medicina.

En cuanto a la Rectoría de la Universidad, la dirección se ejerce por dos años. El Rector electo ocupa la Vice-rectoria durante el primer año de su ejercicio: el segundo año es Rector titular completo.

El cambio de Rector se celebra en un acto festivo, tan concurrido que la fiesta se hace en un teatro: en el Kunsthalle (el teatro de Conciertos más grandes de alla tomó posesión celebrada, el Prof. DR.B.Nocht -del Instituto Tropical. En el podio o escenario, había representaciones de todas las sociedades estudiantiles, con sus "colores" insignias y uniformes. El efecto era muy lucido, lo mismo que sus movimientos lo eran. El Prof. Nocht pronunció un discurso muy emotivo en esa ocasión.

Dos años después fué Rector el Prof. Ludolf Brauer. El tercer Rector de mi época fue el Prof. Ernst Cassierer de la Facultad de Filosofía, 1930.

He mencionado las sociedades estudiantiles. Había en Hamburgo una Sociedad Estudiantil Latinoamericana, en la cual me inscribieron. Ya había otro dominicano en ella, el Dr. Ml. Lavandero Quintero, que se graduó en química (mi viejo condiscípulo en el Colegio Santo Tomás" de Santo Domingo)- Lavandero era muy apreciado entre los compañeros.

De paso diré que Lavandero dominaba muy bien el idioma Inglés y era profesor en la Escuela Berlitz de la Ciudad Anseática; ambos renovamos nuestro aprecio y amistad.

También había otro socio, el Dr. Nicolás Penzo Fondeur; propiamente era visitante, porque su sede era "Sociedad de Estudiantes de Munich"(o Munique) München, ya que por entonces estudiaba en esa ciudad del Sur. Hacía años que estaba en Alemania, estudió allí desde el bachillerato. Muy inteligente y capaz, amigo de verdad.

Con mi trabajo de Tesis para el Doctorado aumentó mi entusiasmo por la investigación científica.

Los antecedentes necesitan ciertas explicaciones, lo mismo que su elaboración.

En Eppendorf, con el patrocinio del Prof. L. Brauer, que se ocupaba, entre otras, de las enfermedades del aparato respiratorio y de las metabólicas, se introdujo la determinación del metabolismo basal, así llamado por el norteamericano Benedict, aunque no muy propiamente 1denominado.

Había inventado Benedict un aparato para medir el consumo de oxígeno de un sujeto, durante un lapso de tiempo, diez minutos exactos. De ahí se calculaban valores, como si se tratara de una vela u otra llama de combustión orgánica, vamos a decir.

El aparato de Benedict, había sido perfeccionado por Knipping, muy inteligente e ingeniosamente.

Además, Anthoni le había modificado el cilindro registrador, de manera que grababa perfectamente, con tinta, las curvas respiratorias a dos velocidades diferentes, en el curso de la investigación, a voluntad del técnico que vigilaba el trazo de la curva respiratoria. Tal es el espirógrafo de Anthoni.
La Respiración Bucal y la Ventilación Pulmonar.
Nuestros Estudios y Pruebas

Para hacer las pruebas respiratorias se emplea la respiración bucal.

Trabajamos pues con el aparato de Knipping cuyo manejo aprendimos. En materia como esta, el manejo de los gases respiratorios, la precisión de los resultados depende en parte de la competencia del personal de las laborantes y técnicas que las manipulan,. Hay quienes llegan a tener un margen de error de sólo 5 % que es mucho pedir.

La señorita Herta, laborante del Dr. Anthoni, era una experta en el método espirográfico.

Esbozaré el método. Cualquier detalle (fallido?) es una causa de error.

El sujeto sostiene en contacto con los dientes una boquilla de caucho blando. Con una pinza de caucho, suavemente se le cierran las narinas nasales. El sujeto voluntario se acopla al aparato. ( A veces dormita. No se le dan medicinas). Se cuenta el tiempo: 10 minutos. Se prefiere hacer las pruebas por la mañana temprano, en ayunas. No se moviliza el paciente. Si es necesario camilleros y auxiliares lo transportan silenciosamente, hasta el Laboratorio de Metabolismo.

Antes de seguir, expliquémonos. El acto respiratorio de la renovación del aire en los pulmones es lo que se llama ventilación pulmonar.

(Por otra parte, el acto respiratorio del intercambio entre los gases del pulmón y la sangre, se llama más propiamente hematosis. No entra en la cuestión).

Había una cuestión pendiente. La vía bucal, no es la normal en el hombre, en el individuo sano. Se discutía si esta vía bucal modificaba la ventilación pulmonar.

  1. Había opiniones, sin duda faltas de base científica, que daban un sentido traslaticio a las manifestaciones ó cambios que la respiración bucal puede tener u ocasionar, en circunstancias que no son iguales a las realizadas por el método exigido en el uso de los aparatos de Benedict, Knipping, Anthoni, con que trabajamos.

  1. Hasta había, en algunos textos de Fisiología y Fisiopatología respiratoria, grabados y curvas que trataban de demostrar lo distinto e imperfecto que era del proceso respiratorio bucal.

La experiencia diaria podemos decir, en Eppendorf, era contraria a esos pareceres y opiniones que emitidas por científicos de mérito, podían llevar dudas al ánimo de los médicos y estudiosos de la fisiología básica de la respiración, la ventilación pulmonar. Sólo faltaba dar las pruebas. Tal era el nudo y objeto de nuestra Tesis.
Primero. Revisamos centenares de curvas respiratorias de sujetos, registradas en el servicio.

Hicimos también algunas con el instrumento llamado toracómetro: son prácticamente iguales a las del aparato de Knipping-Anthoni.

  1. Hicimos cantidades de pruebas respiratorias, variando las técnicas, en el sentido y modo de hacer el comienzo de las mismas.

  1. Hicimos dosificaciones (medidas de tensión) gaseosas, de oxígeno y anhidrido carbónico del aire alveolar antes del experimento o prueba, e inmediatamente después de terminada la prueba.

Para estas últimas operaciones fué necesario adiestrarme a fuer de tiempo y aplicación en el manejo de nuevos aparatos.

  1. En gasometría analítica, con el aparato de cristal de Hasldam y Priestley. Se basa este en la medida de un volumen de gas expirado del cual se absorbe el CO2 por lejía de potasa cáustica. Por diferencia se obtiene la parte de cada uno después: O y CO2 . Todo a la misma temperatura y condiciones isobáricas.

  1. Ingeniosos aparatos hay para hacer las tomas de los gases. A saber.

  1. Un tubo de goma roja, de unos 3 centímetros2 unido a una llave de vías, de vidrio; en el cual el sujeto sopla y espira a fondo. La porción de gas contigua a la llave es el aire alveolar. Se extrae merced a una ampolla de vacío neumático, y se lleva al gasómetro analítico. Precauciones!

  1. Otro recurso es un racimo de tubos de vidrio, provisto de vejiguillas de goma. Se espira directamente en él llevando sucesivamente en orden, en el aparato gasométrico. (Precauciones!)

Hay que notar que en todos los casos se necesita la colaboración del sujeto, la cual es fácil de obtener generalmente. (Parece que a los adultos también les gustan los juguetes) que tal parecen algunos de los delicados aparatos que se emplean.


Examenes y Tesis Doctoral
Ya en páginas anteriores he adelantado datos universitarios y me he referido al trabajo de Tesis, que fué hecho en gran parte durante el invierno.
Cuando hube compuesto el escrito de mi Disertación Doctoral ó tesis, la presenté al Prof. L. Brauer para su aprobación, al tiempo que solicitaba (en Junio 1930) el examen de rigor reglamentario de la Universidad.

Mis exámenes se efectuaron por citas, a lo largo del mes de Julio, como es costumbre en las universidades alemanas y se prolongaron durante el mes. El primer examen fue el de Anatomía, en el Instituto Anatómico, con el Prof. Pohl, Director del mismo.

Siguieron los demás exámenes, y el último fué de Farmacología, con el Prof. Decano de la Facultad de Medicina Dr. A. Bernstein, quien al terminar esta mi última prueba, me entregó media hoja de papel (einzettel) en la que constaba que yo había pasado bien mis exámenes. Con esa certificación ya podía reclamar en la Secretaria mi diploma de Doctor en Medicina, de la Universidad.

El Sr. Decano me felicitó y yo le agradecí: era el primer dominicano graduado de medico en una facultad alemana y me complacía recibir sus felicitaciones, con mis mejores promesas -le dije con emoción.

El diploma está firmado por Arthur Bernstein, como Decano, siendo Ernst Cassirer (filósofo) Rector, y fechado en Hamburgo, a 6 de Agosto de 1930.

Escribí inmediatamente a casa, con júbilo por el éxito alcanzado. Gloria!...Aleluya!

A vuelta de página véase la traducción de las conclusiones de mi Disertación doctoral inaugural.

Influencia de la Respiración Bucal y de la Espirografía en la Ventilación Pulmonar, es el título en español.
Der Einfluss del Mundatmung und der Spirographie auf der Lungenventilation, es el título en alemán, tal como apareció en la publicación (a la vuelta).


Brawer's Beitrag der Tuberculose,

año 1930

Trabajo del Hospital de Eppendorf, Hamburgo, de la Sección Directorial y Disertación Inaugural para obtener el título de Doctor en medicina de la Universidad de Hamburgo, por Héctor Read, de Santo Domingo.


Resumen
  1. Se investsigó la influencia de la respiración obligatoria por la boca sobre el movimiento de la pared toráxica, toracográficamente y se comprobó después de una corta reacción de transposición sucede una respiración reposada.

  1. Mediante la investigación del contenido en CO2 (anhidrido carbónico) del aire alvolar de la espiración, en ocasión y después de la respiración bucal, se puede demostrar que no aparece una "insuficiencia respiratoria" a consecuencia de la respiración bucal.

  1. En la mayoria de los pacientes la prueba respiratoria en aparato de Knipping, tiene una influencia insignificante sobre el contenido de CO2 del aire alveolar espirado y sobre la ventilación pulmonar.

En 1/4 (un cuarto) de los casos se observó una modificación del aire alveolar de la espiración, y es que aumenta un poco el contenido de CO2 por regla.

Para reconocer los resultados por la prueba, se recomienda el control regular del aire alveolar de la espiración antes y después de cada prueba. (fin).

En la bibliografía de la "disertación" hay más de 20 citas de trabajos y artículos diferentes que tuve que consultar.

Esta tesis, como queda dicho, fué publicada originalmente en una Revista que lleva el nombre de "Brawer's Beitrage zur Klinik der Tuberkulose", en el año de 1930.

Se comprende, los motivos que tuve para pedir la publicación en esta Revista Médica que honra con su nombre a mi padrino el Prof. L. Brawer, en Alemania.

Posteriormente estas concluciones se tradujeron y publicaron en la mayor parte de los periódicos científicos, tanto en Europa como en Norteamerica (The Journal of the American Medical Asociation).

Adelanto que cuando el Dr. C. Th. Georg, (ya en Macorís) las leyó en el J.A.M.A. me las mostró, con cierto grado de satisfacción, por la parte que a él le tocaba de "mis éxitos"(1931).

(El Maestro de violín Don Gabriel del Orbe, llamaba a estas situaciones "nuestros triunfos")
El Fuelle Respiratorio
Espirometría
Ventilación:
  1. Aire corriente 500cc
  2. Aire complementario 1500
  3. Aire de Reserva 1500
Aire Residual 1000
Capacidad Total 4500 litros
Capacidad Vital 1+2+3 3500 "
(igual ventilación)
Nótese que el aire residual (aire alveolar) no entra en cuenta de "la ventilación" pulmonar.
1 Stanley R. Benedict, químico norteamericano. (1844-1936)
2 Largo de 2 metros.


En ocasión de mis trabajos de investigación respiratoria, visto el conocimiento
que yo tenía del manejo del aparato de Metabolismo Gaseoso, el Dr. Knipping, inventor del mismo, me sugirió que tradujera al español el librito de instrucciones, con que se vende el instrumento en Alemania. Lo hice desinteresadamente. Recuerdo haber terminado la traducción, estando en la Riviera, durante mi convalescencia postoperatoria.

Me agradeció el trabajo y lo dió a la imprenta sin pérdida de tiempo . Un osado linotipista que no sabía español la compuso; por eso tiene varios errores. Me obsequió después una serie de libritos de traducciones en francés, inglés, etc., de recuerdo.

El Dr. Knipping y yo, hemos seguido en correspondencia, de vez en cuando, durante muchos años, entre ellos un h-c-(Doctor honoris causa). El Prof. L. Brawer lo estimaba sobremanera.

El Dr. Knipping ha continuado, con buenos logros, la investigación científica de los fenómenos respiratorios.





En Eppendorf,
Cirugía General II: Prof. Roedelius.



Nota previa.- El aprendizaje de la Cirugía en mi país, tropieza con un inconveniente: hace falta quien quiera enseñar al aspirante las reglas del arte médica manual. La cirugía para muchos, es una mina de oro, que explotan codiciosamente y no admiten a otros en sus predios.

En Eppendorf había lugar, se exigía empero, para ingresar a Cirugía, haber pasado por la patología (asimismo para ingresar en Ginecología y Obstetricia, haber pasado por Fisiología).

Aproveché como decía, las circunstancias, para aumentar mis capacidades ante la incertidumbre del porvenir unicamente. No para desplazar a mi protector. Eso nunca!

En el Hospital de Eppendorf hay dos servicios ó secciones de Cirugía General. La primera tiene al Prof. Sudek como jefe. El Prof. Brütt es su asistente. La segunda sección tiene al Prof. Roedelins que la encabeza. Con él estaban, para mejor fortuna para mí, el Dr. Mulzer y el Dr. E. Staudt que trabajamos antes en Patología con el Prof. Fahr.

Particularmete Staudt me tomó mucho afecto desde entonces. Además él sabía un poco de español, aprendido en sus viajes por el Mar del Sur, como médico de barcos, y también un algo de francés. Siguió siendo siempre amigo mío. Corrían los primeros años de 1930.

Del Prof. Roedelin diré que lucía muy limpio (como debe ser el cirujano). Era un sujeto agradable y fino. Era casado con una dama muy agraciada. Tenían una bonita residencia junto al lago Alster Exterior, allí en un sitio naturalmente bello. No tenían prole, contrastando con el gusto con que él atendía a los niños enfermos.

Había efectivamente en su Clínica Quirúrgica de Eppendorf un pabellón grande dedicado a los niños (hasta 12 años). En una sección del mismo, donde estaban los bebés y niños más pequeños, la Diakonesa que los atendía, era particularmente maternal; la admirábamos todos.

Una de estas criaturas, lo recuerdo, nació con sindactilia en ambas manos (soldadura de la piel entre los dedos de las manos) y el Profesor, pacientemente, fué separando los dedos de la muchachita, en numerosas sesiones.

Como cada clínica tenía su pequeño Laboratorio, el Laboratorio de la Estación era atendido por la Srta. María Andra, que me tomó gran afecto porque yo la estimulaba reconociendo su dedicación y su aplicación. Trabajaba muy bien como se vió en el caso de un joven de apenas 17 años. En la orina, según se sospechaba por el hilo de la observación clínica, se encontró el bacilo de la tuberculosis. (Tuberculosis. renal).

Con la cooperación de la laborante, conseguí obtener los cultivos, con resultado positivo para el bacilo de Koch.1
Comprobada la lesión unilateral por la citoscopía, con separación de la orina de cada riñón, por cateterismo, prueba del azul de índigo, roentgenografía, lo indicado era la nefrectomia
.
Operado: el riñón mostraba un tubérculo aislado de la pelvis renal, del tamaño de un grano de arroz! Tan pequeña lesión, aparentemente, había sido la causa y motivo de tanto trastorno y tanto trabajo médico quirúrgico. Valía la pena, sin embargo. Por cierto el éxito colmó las esperanzas y el paciente salió bien del Hospital.


Las Guardias.

Mientras permanecí en el Servicio de Cirugía, me ofrecía a hacer las guardia en días feriados. La mayoría de los otros médicos, jóvenes como yo, aprovechaban esas ocasiones para otros propósitos. Yo les explicaba: como no tengo familiares en Alemania, ni muchos amigos latinos, hago el servicio sin sacrificio (y me agradecen)
.
Sucedió que estando yo solo en la Estación como médico, un día feriado, ingresó una muchacha como de 13 años de edad, con un dolor en la región lumbar derecha y fiebres.

Después de mi examen de la enferma en todos sus detalles, mi parecer fue que se trataba de un absceso periurinal. Localicé un punto cerca de la columna vertebral. Con la ayuda de la Hermana de servicio, que me preparó el instrumental, le hice una punción profunda en ese lugar y obtuve pus en la jeringuilla a la aspiración, no sin cierta impresión de la ayudante, al observar que mi diagnóstico era exacto.

A mayor abundamiento, preparé en el pequeño Laboratorio de la estación, sin más ayuda, láminas porta-objetos que teñí y miré al microscopio, observando la presencia de racimos de estafilococos. Reservé material para cultivo, que la Laborante se encargó de preparar más luego.

Yo sabía que el estafilococo tiene preferencia por las supuraciones del riñón y, naturalmente, del tejido conectivo y adiposo que lo rodea.

Ao día siguiente le comuniqué mi resultado al Prof. Roedelius, el cual aprobó mi trabajo; no sin cierta impresión para él, al ver mi idoneidad demostrada en este caso.

Los cultivos dieron desarrollo del Staphulococos aurens. la enferma fué operada y sanó.
Así durante la guardia de los domingos, atendí muchas lesiones de la cabeza, en los motociclistas. Casos nunca faltaban. A veces era menester operar, hacer suturas, etc.

Con frecuencia se presentaban apendicitis agudas, y teníamos que intervenir; también ocurrían hernias estranguladas y otras urgencias. Había noches de muchas operaciones y llamadas. Nos turnábamos en el quirófano, como cirujano, ayudante o anestesista.

La Srta. de Brüt (hermanas menor del Prof. Brüt, neurocirujano) era muy colaboradora, muy aprovechada y diestra. Todos nos llevábamos muy bien.
Otros casos, (no tan halagueños): Hubo dos casos de tumor de la (glándula endocrina) hipófisis del cerebro. Fué intervenido uno, de una señora, por vía frontal. Fué fatal: se quedó en la mesa.

El otro caso, en un hombre, lo operó por vía nasal el profesor Wittmack, en la sección de Otorrinolaringología. Asistimos a la operación : un campo muy pequeño difícil de mostrar. El enfermo salió bien.


Una Nota Triste:

2El 15 de marzo 1930, (debió ser jueves) nos dió el profesor Roedelius la noticia de la muerte del Dr. Freud, uno de nuestros compañeros de Estación. El fín de semana anterior, él se retiró con lo que parecía una angino faríngea; sobrevinieron complicaciones y una sepsis se la llevó en 5 días. El Prof. la había visitado y estaba consternado por la fatalidad del caso. Todos compartimos la misma tristeza.


Otros Casos:

  1. Un caso de fractura diafisoria del fémur (muslo) en una muchacha, nos dió mucho que hacer para consolidarse.

  1. Los resultados eran muy buenos en la cirugía abdominal: estómago, intestinos: vesícula biliar y vías biliares, eran intervenidos con muy buenos resultados.

  1. La cirugía de la mama, cuidadosamente escogidas las indicaciones, daba buenos resultados.
  2. La cirugía de las hernias, hidroceles, etc. que se hacía generalmente con anestesia local, daba buenos éxitos.

Como maestro, el Prof. Roedelius nos exigía que debíamos todos operar según las mismas técnicas que nos enseñaba.


La Anestesia
Lo rutinario era el éter y la narcosis por inhalación . Alternábamos en el puesto de anestesista.

Creo personalmente que esto tenía una ventaja práctica para cada uno de nosotros, que mañana no sabíamos en qué condiciones tendríamos que ejercer. Probablemente en Hospitales ó Clínicas pequeñas, con un mínimo de facilidades.

Siempre que se podía, se empleaba la anestesia local. La raquianestesia con novocaina, tenía también sus indicaciones (una vez, en una jorobada, le clavé la aorta: no pasó nada).

La cirugía de la hernias, hidroceles, etc. se hacía generalmente con anestesia local y daba buenos éxitos.

Entró por entoncees en moda, la anestesia por vía rectal. El Dr. Staudt (y yo) la encontrábamos "antiestética" ( y sucia). La anestesia por vía intravenosa tenía mayor aceptación.

También diré que la electrocirugía se practicó, a tono con las novedades y adelantos. Se trata en realidad de la aplicación de la diatermia o mejor dicho, alta frecuencia. Es algo distinto de la electrocoagulación3, que resulta del contacto de un cuerpo caliente con los tejidos". En la diatermocoagulación, al contrario, el cuchillo permanece frío, la coagulación "resulta de la fuerte densidad de la corriente de alta frecuencia en el tejido situado frente al electrodo". Pero los resultados no eran halagueños.


Otras Notas:
 
Contiguo al Hospital de Eppendorf, está un hospital privado llamado Hospital Bethania, donde trabajan también los profesores de Eppendorf. Un día nos trasladamos con nuestro jefe a ese Hospital, para hacer una transfusión de sangre de brazo a brazo. Empleamos el aparato de Oelilcär (inventado en Eppendorf) que da muy buenos resultados.

La peculiar del Bethania, es que está atendido por monjas solamente: no hay hombres empleados. Para trasladar al enfermo de su cama a la de operaciones, cuatro Hermanas llevaban la camilla (en vez de dos hombres).

Cursos:

Asistíamos a las cátedras, que el Prof. Roedelius explicaba en lenguaje claro, lleno de su experiencia. Dictó además un cursillo sobre Anatomía quirúrica y fisiología del periné, en ambos sexos, que fue muy bien aceptado por los estudiantes y que yo encontré muy útil. Es una región muy importante del cuerpo humano, que no obstante, pocas veces se estudia de un modo sistemático.

Otra serie de cátedras dedicó a la cirugía de la columna vertebral. Tema que trató muy atinadamente: retuve nociones que me han sido útiles.

Invitaciones y Visitas.

  1. Mi pasaporte histórico - Número 17- fue renovado por el nuevo señor Cónsul General de la República Don Manuel Garrigosa, en Octubre 23 del 1929, tercer Cónsul General que tuvímos, durante mi permanencia en el extranjero. Estaba él recién llegado en la fecha anotada, había venido con su familia y me invitó una noche a cenar a su casa. Fue muy agradable esa velada. Juntos estuvimos en varias ocasiones más.

  1. Tuve también otra invitación que no puedo fechar ahora. La pareja Inchusindague-Harms, se había instalado en Amsterdam, donde él había sido enviado como Cónsul de Uruguay en Holanda. Pasé allá un buen fin de semana, recorriendo los Paises Bajos en su nuevo coche automóvil.

  1. Recibí también una invitación para visitar las instalaciones de la J.G. Farben Industrie, en Leverkusen.
Venía la invitación de la Casa Bayer establecida en Santo Domingo. Un joven químico me acompañó desde Hamburgo, en ferrocarril expreso, hasta Colonia. Allí me instaló en el "Hotel Colonia" en el cual se hospedan diplomáticos y grandes señores. Cabe decir, "me trataron a cuerpo de Rey".

Desde temprano volvió el mismo para visitar la Fábrica, salimos en automóvil. -En la fábrica me saludaron algunos funcionarios y quedamos en volvernos a ver durante el almuerzo (Mittagessen). Mi acompañante se entusiasmó al notar que yo tenía conceptos químico-farmacológicos poco comunes en muchos visitantes que había atendido, por que se sintió contento de poder dar las explicaciones a mis preguntas.

Las instalaciones ocupan un Kilómetro cuadrado, me dijo. Me llevó a una parte donde se cristaliza el Rojo Escarlata, anilina muy usada entonces como pomada contra las quemaduras: era como una tinta de madera, como de dos metros de diametro. Tamaño cristalizador!- le dije. Con una pala de palo sacaban de allí la substancia química.

Fuímos a la parte donde se trabaja con materias inflamables. Aquí circula un trencito de ferrocarril para el transporte que se alimenta con unidades de vapor en tanques intercambiables. No llegan automóviles ni ningún otro vehículo de chispa o de candela para evitar un desastre.

Visitamos la sección de los colorantes indelebles. Le manifesté a mi guía mi interés, debido a lo que yo sabía del Prof. Cristeler de Berlín y de lecturas de Beck; de los colorantes de Indantren, que se usan en las telares industriales, con los cuales me explicaron, ellos hacen combinaciones de colores que imitan las que existen en la naturaleza en las plantas, mariposas y otras animales, buscando obtener efectos agradables a la vista de los colores.

Finalmente mostraron la fábrica del ácido sulfúrico: yo recordaba el método clásico de las cámaras de plomo. Ahora lo hacen con un procedimiento que deja un sedimento parecido al cemento romano. Lo usan en reparaciones de obras de la Fábrica. No es cantidad comercial.

A medio día nos juntamos para almorzar. Conversamos y cambiamos impresiones: mi acompañante dijo que ordinariamente a los visitantes no les interesaba lo que se les mostraba con interés científico; lo que me agradó oirle.

En fin, me ofrecieron un viaje de paseo por el Rhin. Lo agradecí, pero como ya lo había hecho en ocasión festiva, no tomaba la decisión de volverlo a hacer. Me despedí repitiendo, agradecido, por las atenciones recibidos.

En cómodo tren regresé a Hamburgo, al otro día.

  1. Don Carlos Harms y Doña Martha, su esposa, me hicieron una invitación a las Carreras de Caballos en Langenhorn (Hamburgo). Eran anunciadas en casi todos las tranvías. Nos divertimos mucho esa tarde.
1 En los casos de Tuberculosis quirúrgica procuraba obtener cultivos del bacilo.
2Por esos días yo recibí también la noticia de la muerte de mi tio Juan Antonio Read, en un Hospital de Boston, operado de la próstata.
3 Bordier. (R)



Visita del Dr. Luis Ed. Aybar

  1. Recibí también la visitad del Dr. Luis Edo. Aybar Jimenes, nuestro querido Médico Director del Hospital San Antonio. Estaba deseoso de ver operando al prof. Sverbuch de Berlín, entre otros propósitos de su viaje.

Antes de marchar a Berlín, y mientras se combinaba el viaje, como tenía el deseo de visitar al amigo Hans van Kamper, decidimos emprender la salida hacia Friburgo de Brisgovia (Freisburg a/ Brisgan0.

H.Van Kampen era un caballero muy ilustrado, poliglota y lingüista del alemán. Se había retirado de los negocios, de S.P. Macorís; pero había dejado muchos amigos, y él mismo seguía viviendo sus días con el pensamiento en Santo Domingo. (Macorís).

Cuando llegamos a Friburgo, que ya yo conocía, nos instalamos en el "Hotel Engel" (El Angel).

Para la visita nos invitó a su casa, esa prima noche. Como en Alemania se acostumbraba entre la gente bien, nos vestimos de smoking. Mientras nos cambíabamos de ropa, al afeitarse el Dr. Aybar, se hirió la cara, una pequeña herida, como suele ocurrir a veces; no obstante, sangró sobremanera y tuvo que cambiar de camisa; nos llamó la atención el hecho. Pero, dijimos después de un largo viaje, la piel sufre y la circulación capilar se altera; además del cambio casi brusco de clima etcétera.
La velada fue muy amena, hablamos de amigos y recuerdos macorisanos, los Georg, por supuesto, y nos entretuvimos hasta cerca de la medianoche (porque en Alemania se estila visitar hasta las 12; si uno se retira antes, es indicio de que no se estaba contento y, el anfitrión puede resentirse.)

Estaban en la casa, la señora ya conocida nuestra, muy amable, y uno de los hijos que tenía cursados algunos semestres de Medicina en la Universidad.

Desde luego, el propósito tambien era, de parte del Dr. Aybar, ver al Prof. Lorenz operar.

Convenida la hora, fuimos al Hospital, donde él nos recibió atentamente, mientras se disponía a operar un caso de cáncer de la mama. Son monjas católicas las que ayudan en el quirófano y en el Hospital . Todo fué muy bien.

Como turistas dimos un vistazo a la vetusta Catedral y paseamos por la ciudad, antes de regresar a Hamburgo.

  1. En la ciudad hanseática, nuestro Dr. Aybar se había instalado en el "Hotel Reichshof", de primera clase. En ese Hotel vivía nuestro Consejero Consular, el Baron von Richthofen. Almorzamos alguna vez en el Restaurant "Vierjahreszeral” de Eppendorf, donde yo vivía y actuaba.

Fuímos una noche al Hansa-Theater, de variedades: lo mejor de Europa en su género, con espectáculo contínuo y sin intermedios durante 4 horas (o más) todas las noches.

Hicimos una indispensable caminata a la Repperbahn, de noche en "Sanct Pauli" y recorrimos el vecindario. Allí bebimos cerveza "Pilsen" en un Restaurante, en donde tradicionalmente tocan los músicos de la familia Strauss, los padres del vals, John Strauss, Oscar Strauss
.
El "Trichter"(el embudo) es uno de los más antiguos locales del lugar. (yo decía que lo habían visitado las tres generaciones, recordando a William A. Read, capitán de navío, su hijo Juan A. Read y el nieto Héctor Read.)

  1. Cosa seria: en Hamburgo el Dr.Aybar (y yo) recibimos una invitación del Prof. Dr. Hermann Kühmell el padre y del mismo nombre, del Dr. del San Antonio, donde había pasado una temporada por invitación del Dr. C.Th. Georg, de la cual él tenía buenos recuerdos- fué para junio 1927-.

En la mesa del maestro se sirvió al estilo de los "buenos tiempos aquellos". Para cada entrada se puso un vino distinto. Todas marcas alemanas de distinta denominación y sabrosura.

Nosotros quedamos admirados de la manera de vivir la gente bien, antes de la (estúpida) guerra del 1914.

  1. Tenía el Dr.Aybar todavía otro deseo: ir a Berlín, no tanto por conocer la gran capital, sino principalmente por conocer al Prof. Ferdinand Sauerbruch.

Mientras se hacian los arreglos necesarios, aprovechamos el tiempo, visitando la ciudad. Por la noche estuvimos en la representación de la opera de Verdi, "Aida", en el "Stadtoper", teatro de la Opera.

Al día siguiente fuimos al Hospital "La Charite", que es el escenario del Prof. Sauerbruch, renombrado Cirujano.

Asistimos al anfiteatro que domina el quirófano, provisto de espejos reflectores. El cirujano operaba una vesícula biliar, por litiasis crónica; la anestesia general se administraba con gas, en un aparato equipado al efecto. El caso, en el curso de la intervención, no ofreció nada extraordinario.

En el anfiteatro observábamos varios cirujanos visitantes. Había entre nosotros un ruso, quien en voz llana nos dijo: “yo hago esa operación con anestesia local”. Todos callamos: podría ser.

Terminada la operación, el Prof. Sauerbruch vino a saludarnos, cambió frases de cortesía con cada uno. Diríase, como Cervantes, en el estrambote de su conocido soneto, "fuese y no hubo nada" luego.

Sin duda alguna F. Sauerbruch era la estrella más brillante de los cirujanos alemanes, como antes lo había sido Karl G.A. Bier, llamado Geheimrat Bier.

El tiempo nos alcanzó para visitar esa tarde. Sans-Soucí, en Postdam ( el Versalles de Alemania), antigua residencia de Federico el Grande de Prusia.

También pudimos cenar en Kempinsky. Paseamos "unter-den-Linden" y la puerta de Brandenburgo, y otros lugares.

(Le Charité, como Sans-Soucí y el propio Berlín, nótese, son nombres franceses)... historias.

  1. Regresamos a Hamburgo. Entonces el Dr.Aybar me invitó a que le acompañara a su regreso a París.

Mientras se combinaban las sesiones aprovechamos la noche yendo al Teatro de la Comedia, a la cual me invitó a ver en luneta de primera, "La Dama de las Camelias", de Dumas.

La representación fue excelente; él añoraba a la Bernal, que había vistso actuar cuando estudiaba.

  1. Fuimos a los hospitales a ver casos quirúrgicos. M. Rabinean operó un cráneo, una trepanación muy bien. Un procedimiento larguísimo.

Nos mostraron unos inventos para sustituir con material plástico1 la cabeza del fémur, en caso (adecuado) de fractura. Vimos casos (pacientes) y radiografías.

Fuímos al "Hospital Americano", a ver operar a los Cirujanos de París, Georg Gosset. operaba, la mañana cuando fuimos una vesícula biliar; hacía una colecistectomia. La sala de operaciones de ese rico establecimiento estaba provista de auditorio alto, espejos reflectores y bocinas, para mayor comodidad de los colegas espectadores. Al terminar la operación, el Profesor vino a saludarnos a todos "los mirones", muy cortésmente.

La visita al "Hotel Dieu", un célebre Hospital de París y Primero de la Facultad de Medicina, por donde han pasado los maestros desde Frousseaux, hasta Dienlafoy y Widal; no fue de tanto espectáculo, porque el Prof. Widal estaba ausente. No obstante la conferencia habitual de los miércoles no faltó, pues habló el interno, sujeto muy bien preparado. Expuso un caso con claridad y todos (éramos muchos) quedamos satisfechos. El Prof. Widal era el internista francés con más fama de la época.

En París el Dr. Aybar con su familia, residía en un apartamento que le había cedido un colega francés. (creo que mediante el Ministro Dominicano, que lo era entonces el Dr. Pastoriza Valverde).

Yo me instalé en un Hotel que era ya familiar para los dominicanos, el Atala; mi hermano Horacio, había estado allá, el año anterior.

El Dr. Aybar era un "conocedor" en París. Fuimos a un restaurante de la Cité, de nombre "L'Escargot". Un sitio exquisito. Decir esto en Francia es mucho, porque a la verdad todos los restaurantes de París son (lo eran, doy fé) buenos.

Para mí fue verdaderamente interesante y provechoso este viaje de estudio quirúrgico.

Para terminar solemnemente: "Louis Pasteur murió el 28 de Septiembre de 1895, a las 4 de la tarde". Cada año se reúnen en la Cripta del Instituto Pasteur de París, donde yace desde entonces, y en breve ceremonia de recuerdo y homenaje, se reúnen sus admiradores. Allí vimos al renombrado discípulo Dr. Roux, con el Dr. Aybar-en 1920.

Al atardecer, me despedí del Dr. Aybar y su familia, agradecido de su gentileza, y, al tren!

En uno de mis viajes a Berlín, el Dr. Kühck, nuestro representante diplomático honorario, me cambió mi pasaporte histórico y deflecado como una chichigua por una libreta nueva.

  1. Otra visita que recibí en Hamburgo, fué la de Don Vicente Bengoa. Me había sido anunciado por carta de mi protector el Dr. C.Th. Georg. Vino con su hijo como acompañante, el cual hacia su primer viaje a Europa.

Vino Don Vicente, viejo amigo de Hato Mayor y cliente familiar del Hospital San. Antonio, con el propósito de consultar en Berlín, un cierto médico de quien le habían hablado. Quería tratarse de sus dolencias (más o menos indefinidas: sin duda, relacionadas con su vida trabajosa -aunque muy exitosa- su exceso de peso y su edad). La respiración corta, las molestias de la nariz y no sé qué más, le amargaban la vida.

Me preparé para acompañar los a Berlín. Ya había yo avisado la visita.

El colega berlinés tenía unas instalaciones electroterápicas muy llamativas, en las cuales trataba a sus pacientes. Para fines de honorarios tenía una clasificación de tratamientos.

Después de examinar al señor Bengoa, le hizo reconocimiento otorrinolaringológico e indicó el tratamiento electroterápico, a la nurse que lo acompañaba. Lo retuvo tres días en reposo.

Me obsequió con un libro de su teoría terapéutica (muy a lo Hipócrates). Este libro lo regalé después al Dr. Georg que le pareció de un "charlatán". Asentí.

-En aquella ocasión, me llamó la atención la conducta del joven Bengoa con respecto a las "mujeres" Qué joven tan raro me dije- telón-

-Vicentico se casó con la Srta. Ma. Lebrar, hija de un conocido barbero portugués en San Pedro de Macorís

  1. Bergedorf, a la desembocadura del Elba, es un pueblito satélite de Hamburgo. allí nació la Señora de Harms. Tienen en la aldea el Observatorio Astronómico. Me invitó una tarde a visitarlo, luego de amistosos arreglos con compueblanos. Me gustó la invitación, porque no había yo tenido ocasión de visitar un Instituto Astronómico. Me instruí en algunas cosas de los cielos. Tenían un telescopio nuevo de 90 cm de diámetro y trabajan (muchas veces en decúbito) con entusiasmo. Hacían muchas fotografías "interesantes", buscando cuerpos celestes.

  1. Recorrido memorable el que hicimos por Alemania. Suiza y el Tirol, en el verano de 19292, el Dr. Erich Staudt y su prometida Srta. Erika Dorn y yo, del cual conservo un album de 75 fotos 6X8 cm como recuerdo. Vestiamos de "pelagatos" (Lumpenkehrle). Los padres de Erika (en su Mercedes Benz nos acompañaron hasta Biebrich en el Rhin, solar y fábrica de tejidos de ellos. Yo era el “chaperón” de los novios.

Recorrimos ambos márgenes del Río, Worms-cruzamos Porta Westfálica. En Manheim nos detuvimos en la NSU, la Fábrica del coche que llevabámos, para inspección (es a orillas del Neckar. Visitamos Leipzig, Dresden y la Manufactura de Porcelana de Meissen; Marburg fué la Universidad donde estudió el jóven Staudt, vimos Rothenburg o.d.T.-Munich, Bayreuth- recordando a Wagner. Remontamos al Monte San Gotardo, hasta las fuentes del Rhin, rodando por las carretas serpenteantes de los Alpes, -Vimos Vevey, Berna y Tirol-Vaduz-. Regresamos por Salzburgo e Insbrück a Viena, maravilloso viaje de circunvalación.

El Oro del Rhin.

Entre Coblenza y Bingen está la parte más pintoresca é histórica; en San Goar se yergue el Castillo de Rheinfels, desde donde puede distinguirse la Roca de Lorelei de las leyendas.3
Rhinfels en San Goar

El pueblecito acogedor de Bacharach es un lugar viñatero; cerca está el Castillo Stahleck. Este tramo de la ruta renana tenía una gran importancia desde la época medieval como se comprende fácilmente.

En Lorelei hace el Río un bello recodo. Hay en Bacharach locales de vino fechados en 1368.

De la "fiesta del vino" se puede difrutar en el mes de octubre.
1 Prótesis
2 4 de Septiembre al 4 de Octubre, 1929
3 Invitó la revista "Scala", en un suelto.



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