domingo, 16 de octubre de 2011

La Hispaniola - Vista Con Los Ojos de España

por William Read

"En este mundo traidor
nada es verdad ni mentira;
todo es según el color
del cristal con que se mira..."

 Ramón De Campoamor

 ¿Qué es La Hispaniola? , me preguntais....¡De esa isla puedo contarte muchas cosas!

Un tío que le llamaban Cristóbal Colón llegó un día a España, un extranjero que -según dijo- venía de Génova, donde lo apellidaban Colombo. En su niñez su abuelo, presumiblemente noruego, le contaba que zarpando desde Noruega los normandos llegaban a tierras lejanas y regresaban. Los países del área germánica reclaman que el Gran Almirante era de apellido Bauer y que en los paises meridionales le tradujeron el apellido a la usanza de entonces.


Pues este señor Bauer, Colombo o como se llame convenció a los eruditos de que podría llegar a la India navegando hacia el oeste, llegando hasta la presencia de la Reina y consiguiendo su apoyo de manera extraoficial, al parecer, pues algunos opinaban que había que sacrificarlo en la hoguera de Galileo....


En tres embarcaciones cargadas de aventureros y judíos sefardíes avanzados, zarpó hace mas de 520 años. Llevaba médicos, matemáticos, traductores a lenguas orientales en su viaje, entre otros. Los navegantes ya conocían brújula y astrolabio y las naves se dirigieron al sur-oeste una linea loxodrómica que lo llevó a encontrar tierra firme casi 2 meses mas tarde, cuando estaban casi agotadas las posibilidades de un retorno seguro. Agradeciendo a Dios, plantaron una cruz en un nuevo mundo.


Vieron que no era la India, que era una pequeña isla y siguieron hacia el sur y tropezaron con otra isla, mucho mas grande. Prosiguieron ahora hacia el este y llegaron a otra isla mas , donde encontraron amigables habitantes de cultura primitiva y aspecto hindú que llamaron "indios". Los marineros sedientos de intimidad, al ver las hermosas criaturas humanas del lugar prefirieron quedarse a iniciar la conquista del nuevo mundo ganándose el amor de alguna hembra  nativa.  Por su parecido a España llamaron a esa isla La Española o La Hispaniola.


En los próximos 100 años fué La Hispaniola el centro de operaciones de la conquista del nuevo mundo. Las otras potencias europeas no tardaron en enterarse y trataron -con buen éxito- de poner pié en el nuevo mundo. Inglaterra, Francia, Holanda y Portugal imitaron las aventuras de España, en busca de riquezas.


En busca de mas riquezas, pusimos nuestra atención en México y Perú, descuidamos La Española y permitimos las incursiones de franceses y holandeses a nuestra isla. Tanto así que desocupamos por mandato real las villas blasonadas de la parte occidental: Santa María -hoy Puerto Príncipe- Puerto Real (Cabo Haitiano), Salvatierra de la Sabana -actualmente Los Cayos- Villanueva de Jáquimo (ahora Jaqmel), enviando a muchos de sus habitantes a participar en nuevas aventuras por la conquista del continente.

Los nativos hacían de peones como esclavos y eran pocos; si no querían trabajar los azotábamos y eran débiles y enfermizos. Se apunta a La Hispaniola como lugar de origen de la sífilis, diseminada por toda la población nativa. Hastra tuvimos que importar negros esclavos de nuestras colonias en Africa para realizar los trabajos del campo.


Nuestros reyes, para mantener e incrementar su poder mantenían alianzas de conveniencia económica y política de la mas diversa índole en Europa. En una ocasión España, como socio de la Gran Alianza perdió la guerra y hubo de pagar a Francia reparación, por lo que pagó con la parte occidental de la Española; la alternativa era entregar Cataluña a los franceses. Ese fué el Tratado de Ryswick.


Así entregamos  la parte de la isla mas montañosa y menos valiosa, pues el oro lo explotábamos en las minas de La Buenaventura (Publo Viejo) en la parte oriental.
Saint Domingue
De todos modos, en aquel entonces fué un gran negocio. Los franceses organizaron su colonia en fincas y trajeron numerosos escalvos a cultivar caña de azúcar, café y tabaco que exportaban al continente. Aseguraron su estadía demarcando una frontera bajo tratado con España (Aranjuez, 1777).

Esa bonanza fué perturbada por la Revolución Francesa, que provocó reacciones en Saint Domingue y culminó con una matanza de colonos franceses por manos de esclavos negros en 1789.

España, indignada con Francia por decapitar a Luis XVI, primo del monarca español, le declaró la guerra y otra vez la perdió. Francia ocupó el norte de España y esta vez la moneda en pago de reparaciones fué el resto de La Hispaniola (Basilea, 1795). La ocupación de la parte oriental por Francia se demoró, hasta que un negro de Saint Domingue (Toussaint) lo hizo en nombre de Francia en 1801.

En Europa la cabeza del Imperio era Napoleón y Toussaint le envió su constitución ya impresa y definitiva; el Emperador reaccionó enviándole un ejército de 30,000 soldados al mando de Leclerc, su cuñado, pero este ejército fué vencido con ayuda del Paludismo, enfermedad tropical que diezmó la tropas de Napoleón, cobrando la vida del propo Leclerc... Toussaint tuvo que quedarse con la parte oeste y porclamó a Haití país independiente en 1804. Francia permaneció hasta 1809 en la parte oriental que administró eficientemente durante 7 años como una próspera colonia.

Los españoles criollos de la colonia francesa no querían ser franceses y a sangre y fuego eliminaron la colonia francesa, pero no se atrevieron a independizarse, como lo hizo Haití; era la época de las independencias americanas y Santo Domingo volvió con nosotros, la convertimos en Provincia de Ultramar. Santo Domingo era una colonia con sus recursos ya agotados y España hizo muy poco para volverle el esplendor del siglo anterior. Era mas bien una carga y España sintió alivio cuando en 1821 Santo Domingo se declaró independiente.

A los pocos meses Haití la ocupó militarmente por 22 años; tampoco les gustó a los españoles criollos esa opción y finalemente se declararon  separados de Haití y se llamaron a sí mismos "dominicanos". Mantuvieron su separación a sangre y fuego, y cansados de tanta pelea quisieron volver a ser españoles. España los acogió por un par de años, pero el próximo caudillo domincano apareció y tuvimos que dejarle campo libre a ellos.

De alguna manera, tampoco quisimos volver a tener problemas con Francia; no olvideis que el Tratado de Basilea ¿aun está vigente?






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