domingo, 15 de enero de 2017

Catanamatías

por william Read
Es el nombre de un pequeño valle intramontano en la cuenca alta del Artibonito, cerca de la frontera con Haití. A continuación narramos nuestra en visita de investigación por la Unphu que realizaramos en el 2015.

La Universidad nos proporcionó una camioneta con tracción en las 4 ruedas para realizar el viaje. Dentro de un proyecto de investigación en la cuenca del Artibonito se trata de medir caudales del río Yacahueque con exactitud, recuperando también las mediciones de los últimos 30 años al poder convertir alturas del pelo de agua a caudales de ese río.

La importancia de este proyecto reside en poder formular una metodología para determinar con precisión los caudales históricos necesarios para diseñar obras de aprovechamiento hidráulico. Hasta hoy, el método preferido para esos fines se basa en las precipitaciones pluviales, estimación de escorrentías, infiltraciones y evaporaciones. Una de las estaciones meteorológicas mas confiables en esa zona fronteriza de la República Dominicana se encuentra localizada en el sitio de Catanamatías, situado a unos 1000 m de elevación en el masizo central de la Isla de Santo Domingo. Estas instalaciones de medición de parámetros meteorológicos fué instalada en 1976 por el Instituto Nacional de Recursos Hidráulicos y ha sido desde entonces el pilar de las informaciones en que se han basado las obras hidráulicas de importancia de la zona.

El motivo del viaje a Catanamatías es entonces la inspección de la estación meteorológica mencionada, determinando su estado de funcionamiento y el de las diferentes unidades que la componen. De esta manera se puede verificar la confiabilidad de los datos meteorologicos que se obtienen todavía a 40 años de su puesta en funcionamiento.

Cinco ingenieros al mando de Marcelo J. partimos al alba hacia la frontera por el Artibonito. Los ingenieros Rafael R., Alex R., Alfredo C. y el que escribe esta ponencia, completamos el pasaje. A eso de las diez de la mañana llegamos al pié de la Loma de los Copeyes, ya estábamos en la cota 400. Para llegar a Catanamatías faltaban solamente 9 Km. de un camino escarpado de suelo de caliza mayormente a media ladera y con escaso mantenimiento. el doble diferencial permitía trepar esquivando las ranuras que produjeron los aguaceros en aquella vía de primitivo diseño y sin obras de drenaje!

Rafael al timón juró volver sólo en helicóptero, si fuere necesario. Tras casi tres horas llegamos a la meta. Era mediodía en agosto y se sentía fresco, unos 18 C. Un tulipán geológico formado por el choque de tres gigantes masas formaron el vallecito de unos tres kilómetros del diámetro mayor. Desde la falda de una elevación próxima al fondo pudimos apreciar su morfología. en el contacto de esas masas quedó un espacio vacío en forma de pozo o cueva  de gran profundidad. Esta cueva ha sido objeto de estudio de varios grupos de investigación nacionales y extranjeros. Nos acercamos a la boca de unos cincueta metros de diámetro con densa vegetación. Alex se aventuró a bajar unos cuantos metros a ver como lucía mas abajo. Nosotros tres, los mayorcitos (pasamos 230 años entre los 3), decidimos permanecer arriba, pues la cueva no era nuestro objetivo.

Nos dirijimos a la estación meteorológica, acompañados por el alcalde del lugar. La estación queda en el patio de su casa. El lector era él mismo hasta que su visión se lo permitía, pero con los años fué perdiendo la agudeza visual y entrenó a su hijo, quien es ahora el lector del pluviómetro, único instrumento que aún funciona a la perfección. Así lo confirmó Marcelo. El alcalde, un señor ya mayor, nos informó de algunos datos del lugar. Allí viven unas 140 personas (27 son haitianos) que se dedican mayormente a la agricultura. El rubro que soporta su economía es habichuelas, que siembran en las laderas de las montañas que rodean el valle. La comunicación es posible por celular, subiendo a unos cerros cercanos.

No permanecimos mucho mas de una hora allá arriba. Los lugareños son amigables y saludan con alegría a los contados visitantes que allí vienen. Así que pronto iniciamos el descenso. Cuando alcanzamos la cara sur de la Loma de los Copeyes gozamos de un panorama extenso. Pudimos ver el embalse de la presa de Palma Sola que comenzaba a ser llenado. Esa presa de aprovechamiento de riego estaba ya siendo llenada con los excedentes del río Yacahueque de la cuenca del mas caudaloso río de la isla. Fué reinaugarada unos meses después en diciembre.

Eran mas de la cuatro de la tarde cuando llegamos a Carrera de Yeguas, donde la universidad tenía su base de operaciones del lugar. allí estuvo todoese día una brigada de estudiantes universitarios trabajando en el levantamiento topográfico de un tramo del Yacahueque. Nos recibieron con alegría y un "sancocho" muy sabroso.

Regresamos a la ciudad tras 5 horas de viaje. Pocas personas han estado alli. Mayormente personas que viven el San Juan y en Las Matas de Farfán lo conocen. Internacionalmente, la cueva de Catanamatías es catalogada como una de las mas profundas del mundo. Los lugareños creen que bajando por ahí se llega al Golfo de Gonaives...






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